sábado, 7 de marzo de 2009

Moyo 3 de marzo de 2009

Hoy empezamos por fin nuestros quehaceres en Moyo. Puede parecer que llevamos demasiado tiempo aquí para empezar a trabajar hoy. Yo creo que lo que hemos hecho hasta ahora es muy importante. Por más que hubiéramos empezado nada más bajarnos del avión lo que podamos llegar a hacer por estas gentes no es mucho; al fin y al cabo vamos a estar aquí mes y medio, antes de eso la vida existía en Moyo y tras nuestra marcha va seguir exactamente igual que antes de que llegáramos. Puede parecer triste dicho así pero es la realidad y no por eso me arrepiento de haber venido ni creo que nuestro viaje sea en balde. De hecho pienso todo lo contrario, que es fundamental salir de la burbuja en que vivimos para conocer el mundo y sus injusticias y que todas estas vivencias y sentimientos forjen parte de nuestra personalidad y así a la vuelta podamos hacer nuestro trabajo, nuestra relación con los demás y nuestra vida un poco más justa y menos egocéntrica.

Alberto e Irene

(Centro de reuniones en el centro de Moyo)


En el norte de Uganda hay muchos problemas con la electricidad, no existe una red eléctrica así que empresas privadas aprovechan y montan negocio. Por ejemplo aquí en Moyo la empresa eléctrica abastece de electricidad solo de 19:00 a 23:00, el método que usan para generar dicha energía es con un generador eléctrico alimentado con gasolina, el coste de la gasolina es parecido que en Europa (mas o menos suele rondar 1€) pero claro el poder adquisitivo de la gente es muchísimo menos (ganan 1 o 2 € al día). Por lo que queda claro que la electricidad que da la compañía eléctrica es muy cara y queda mas claro aún que el mejor método para generar energía no es con el caro petróleo. Las alternativas para producir energía en Uganda son muchas, la fuerza del Nilo en sus inicios es realmente impresionante y sería muy aprovechable, el sol luce casi los 365 días al año durante 12 horas...


(Placa solar en Moyo)

Para el resto del día, algunos edificios tienen placas solares, lo justo para tener algo de luz o para conectar un frigorífico. Mi trabajo hoy aquí ha sido el de revisar unas placas solares en un edificio que no cargaban las baterías, ademas de chequear toda la instalación eléctrica y algunos enchufes que no funcionaban. Después de arreglar unos contactos hemos conseguido que las placas vuelvan a funcionar de nuevo! Como suelen decirnos por aquí Irene arregla personas y yo arreglo cosas. Además todas las monjas del lugar aprovechan lo que sé de informática para que les ayude con sus portátiles con los que tienen bastantes problemas.

Alberto

jueves, 5 de marzo de 2009

Moyo, 2 de Marzo de 2009

Nuevo día en Moyo, nos levantamos temprano porque hoy nos toca ir a visitar un nuevo centro que se esta construyendo en Adjumani, un poblado a 32 Km de Moyo. Esa distancia por pista suele costar unos 30 minutos, pero a pesar de ello nos levantamos muy muy pronto...

La razón es que hay que cruzar el río Nilo en “ferry”.
Nos vamos con prisa y sin desayunar porque Grace nos dice que cuanto antes lleguemos al ferry y crucemos mejor. Después de 15 minutos por pista llegamos al tan famoso ferry. La cola de vehículos es muy grande, sobre todo autobuses y camiones. Nada mas llegar vemos que el ferry grande esta estropeado y lo están arreglando, en funcionamiento solo esta uno mas pequeño. En él solo cabe un camión o un bus de vez, o 4 coches, así que nos armamos de paciencia. La espera dura dos largas horas y por fin es nuestro turno. El ferry es muy muy viejo y da algo de miedo, los sitios donde el ferry embarca y desembarca no están acondicionados así que para “aparcar” tiene que coger carrerilla y envestir a la orilla, lo que muchas veces ocasiona problemas a la hora de arrancar.


(Ferry cruzando el Nilo)

Después de nuestra aventura en el ferry seguimos rumbo a Adjumani, en unos 15 minutos llegamos al pueblo. Nuestro tiempo ha sido de 2 horas 30 minutos una distancia de 30 kilometros. Ni Sebastian Loeb nos gana! Un rápido desayuno en un hotel del pueblo y nos dirigimos al nuevo centro.
Allí vemos que ya están construidos 3 de los 5 edificios que va a tener el centro de Adjumani. Hoy empieza la construcción del cuarto edificio que se va a hacer con dinero de Villava. Los otros edificios han sido construidos con dinero de diferentes parroquias y del gobierno de Navarra. El centro tiene muy buena pinta pero vemos que desde que se hace un edificio cuesta mucho hasta que se hace el siguiente. Grace nos comenta que actualmente solo tiene dinero para construir el cuarto edificio, el quinto tendrá que esperar, y por lo visto bastante, porque con esto de la crisis global económica los donativos se reducen bastante...


(Centro de Adjumani)

La intención del centro es exactamente la misma que la del de Moyo, el lema es el mismo y los objetivos se pueden copiar y pegar de un proyecto a otro. Pero en Adjumani es aún más importante la creación de un lugar de encuentros y reuniones ya que el Nilo supone una importante barrera para las gentes de esta ciudad que viven en un pequeño aislamiento. No sé mucho de construcción pero en Europa no se usan los medios rústicos que utilizan aquí. Bajo un sol abrasador una veintena de trabajadores comienzan ante nuestros ojos la construcción del nuevo edificio.

Tras esto comemos algo y de vuelta al ferry. La espera es algo más corta que a la ida pero sigue siendo igual de infernal. Hemos tenido suerte de que hemos llegado cuando ya han solucionado un pequeño problema. Resulta que a mitad de uno de sus trayectos el ferry se ha quedado sin combustible por lo que se ha quedado parado en mitad del Nilo hasta que una pequeña canoa le ha llevado la gasolina. Como ya nos advirtió Grace antes de venir, lo más importante que teníamos que traer era paciencia.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Moyo 1 de marzo de 2009

Nos levantamos con el tiempo exacto para la misa que empieza a las 9:30, llegamos a la parroquia un poco antes de la hora y allí encontramos a mucha gente en sentada en las puertas. No caben dentro, aún no ha terminado una abarrotada misa de 7:30. Pasadas las 9:30 Grace comienza la misa en inglés. De nuevo muchos cantos, rezos y rituales. Tras la misa vamos al centro y tomamos algo con los amigos de Grace que estaban en misa. Al poco rato nos sacan la comida pues hemos quedado temprano.

A las 14:30 viene al centro Thomas, un veterinario-granjero amigo de Grace. Nos va a llevar a los poblados donde trabaja. Tras algo más de una hora de trayecto por un camino imposible dejamos el coche en un terreno con unas pocas casas. Thomas nos cuenta que su trabajo consiste en potenciar la agricultura y la explotación de otros recursos naturales. Pronto nos damos cuenta de que si no tuvieran la huerta de grandes dimensiones y el corral de pollos que Thomas les ha ayudado a construir no tendrían qué comer. Hay muchos niños bastante sucios que se ríen al vernos y huyen de nuestras cámaras. Hay varias mujeres que se entretienen peinándose. Hay otros tantos hombres que nos muestran orgullosos sus quehaceres.

(Niña en una granja local)

Tras esta visita avanzamos un poco más y paramos en otro paraje que según Grace “está al final del mundo”. No le falta razón pues las personas que allí viven están totalmente aisladas, tienen que desplazarse para todo: para coger agua, para ir al colegio y por supuesto para comprar cualquier cosa tienen que andar una suma considerable de kilómetros. Allí Thomas nos enseña una especie de estudio que están llevando a cabo para ver cuáles son las condiciones más óptimas de los panales para que las abejas hagan más miel. Mientras nos lo cuenta y con el ruido de fondo del zumbido de las abejas aparece un hombre con la cara repleta de dichos insectos, ha debido de cruzar una de las vías de las abejas y al verse invadidas éstas le han atacado. Creo que esta gente se reiría si viera a los expertos en Europa con sus trajes parecidos a los de un astronauta...

Justo cuando nos íbamos a montar en el coche de regreso a Moyo se nos acercan un niño y una niña, ella lleva en las manos una cazuela con varios kilos de algún grano molido. Thomas dice que le han pedido que les acerquemos a su casa. No creo que alcanzaran los ocho años y por el rato que nos costó llegar a su pueblo creo que no exagero si digo que tuvieron que recorrer solos más de 10 kilómetros para moler eso que llevaban. Es imposible describir la cara que pusieron cuando les dimos dos caramelos a cada uno.

(Niña de regreso a su casa)

De regreso al centro nadie hablaba. Creo que todos íbamos pensando en las condiciones en que vive la gente a la que acabamos de visitar. Carecen de absolutamente todo, viven en una pequeña choza que han construido con unos pocos ladrillos y varios palos de bambú. Me atrevería a asegurar que en su interior ni siquiera hay una estera sobre la que acostarse. Pasan el día en la calle, andando en busca de agua o de algo que necesiten. Si se ponen enfermos tienen que ingeniárselas para recorrer las varias decenas de kilómetros de abruptos caminos que les separan de un lugar con atención sanitaria. Por supuesto no tienen cobertura ni forma de comunicarse o de conocer la realidad a poca distancia. Es muy difícil describir la angustia con la que llegamos a nuestra mesa repleta de alimentos para cenar.

martes, 3 de marzo de 2009

Moyo, 28 de febrero de 2009

Hoy a la mañana vamos a visitar el hospital público de Moyo. Aprovechamos para interesarnos por el sistema de salud ugandés y descubrimos que hay tres tipos de centros: los públicos, los privados sin ánimo de lucro (financiados sobre todo por la Iglesia) y los privados. Los públicos poseen la infraestructura necesaria pero carecen de las cosas más básicas, por ejemplo de personal sanitario. El problema es que el sueldo del médico del hospital público es tan bajo que decide ponerse a trabajar en una clínica privada, como ésta le da más dinero deja de lado su puesto de funcionario sin renunciar a él. Los centros privados son los más completos, poseen todo tipo de medios tanto materiales como personales, el problema es que son inalcanzables para la mayoría de la población. Los centros financiados por la Iglesia son más modestos en cuanto a infraestructuras pero los trabajadores están mucho más implicados y el trato es mucho más cercano, siendo asequible para todo el mundo.

(Casa típica de Moyo)

Al llegar al hospital nos damos cuenta de que necesitaría una reforma y una limpieza urgentemente. Más tarde descubrimos que se inauguró en 1971 y hasta hoy no ha experimentado ninguna mejora. Una enfermera del pueblo de Grace se ofrece a mostrarnos las instalaciones. La distribución originaria del hospital consta de una sección para hombres, otra para mujeres, otra para niños y una última de maternidad. Por los pasillos vemos pequeñas áreas que se ve que no estaban diseñadas para ser así, la enfermera nos explica que conforme ha evolucionado la medicina se han ido haciendo necesarios espacios para diferentes especialidades y que han solucionado el problema construyendo ligeras paredes que separan el pasillo de la nueva habitación. Hay un área especial para el screening y tratamiento y seguimiento del SIDA. Una vez a la semana aquel que quiera puede someterse a una prueba para ver si ha sido contagiado, en caso de resultar seropositivo comienza un seguimiento más exhaustivo. Si necesita tratamiento el hospital se lo facilita diariamente, subvencionado por el gobierno. Hay un proyecto de construir un centro únicamente para abordar esta enfermedad pero no vemos ningún tipo de obras ni movimiento cercano. La tasa de VIH-SIDA en Uganda es muy elevada.

La higiene brilla por su ausencia, de hecho el hospital carece de agua corriente. Tampoco tiene electricidad, igual que el resto del pueblo dispone de ella cuatro horas al día, con la ventaja de que también pueden utilizarla los miércoles y viernes, con lo que si te rompes una pierna más te vale que sea uno de esos días para que te puedan hacer una radiografía...


Durante nuestra visita solo nos encontramos con un médico, el cual está allí voluntariamente, supongo que si no fuera por su bondad el hospital debería cerrar el fin de semana porque no es que no nos topemos con otro médico, simplemente él es el único trabajando en todo el hospital.

(Mujeres con niño en la espalda)

La inversión del gobierno en sanidad es del 0,6% de la renta per cápita lo que hace que no nos sorprendan las paupérrimas condiciones del hospital del distrito que atiende a cerca de 200.000 personas.

Con el cuerpo descompuesto y el corazón encogido volvemos al centro. Después de comer no hacemos mucho más, es sábado lo cual significa que hay fútbol y las alternativas son escasas. En el centro se reúnen varias decenas de personas a ver la liga inglesa y nos unimos a ellos. Así nos da la hora de cenar y una considerable tormenta nos recuerda que la estación de lluvias está cerca.


Alberto e Irene

Moyo, 27 de Febrero de 2008

Nos levantamos descansados de nuestra primera noche en Moyo, después de desayunar Grace nos lleva a ver un poco los alrededores del centro. El primer sitio donde vamos es la diócesis de Moyo, la cual tiene un aspecto bastante viejo y destartalado. Nuestra misión aquí será revisar un poco la instalación eléctrica.

Cerca de la diocesis se encuentra el orfanato de Moyo, las monjas nos han llamado porque tienen problemas con las placas solares. Al llegar allá vemos muchos niños/as (que nos tienen un poco de miedo jeje), unas monjas son las encargadas de cuidarlos y regentar el centro, también hay una joven europea muy simpática con ellas. Los orfanatos, como es lógico, son todo gastos, no tienen ningún tipo de ingresos, gracias a dios este esta financiado por una organización Italiana. Preguntamos cuantos niños/as hay en el centro, nos responden que 60. Nos parece una cifra muy elevada y preguntamos a Grace a que se debe que haya tantos. La respuesta es bastante dura, la mayoría de los huerfanos aquí lo son por la muerte de las madres durante el parto...

(Orfanato de Moyo)

Nuestra siguiente parada es el centro de salud de Moyo, el aspecto es bastante bueno comparado con todo lo que acabamos de ver. Grace nos cuenta que fue construido por Medicos Mundi, es un centro privado sin ánimo de lucro, regentado y mantenido actualmente por la diócesis de Moyo. Está constituido por varias salas. Los pacientes esperan en la calle a ser atendidos, pasan cuando es su turno a una sala donde una monja les atiende y les explora, con esto pasan a una tercera sala donde reciben el tratamiento que necesitan. En un edificio anexo hay una sala con dos camas para ingresar a hombres que lo requieran y otra con unas diez camas para niños y mujeres. Además hay un pequeño paritorio. Pese a las limitaciones del lugar éste se ve medianamente limpio y bastante organizado. Tras nuestro paseo matutino regresamos al centro para comer.

(Mujeres transportando troncos)

Descansamos un poco para combatir el calor de la tarde de Moyo y después nos ponemos a lavar ropa que ya nos va haciendo falta. Por lo visto aquí no se lleva el tener un cesto mágico de la ropa sucia como el de casa que metes la ropa sucia y aparece planchada en el cajón por lo que nos lleva un buen rato lavar todo a mano. Con las manos a remojo nos da la hora de cenar.

Alberto e Irene

Moyo 26 de febrero de 2009

Suena el despertador en Arua, apuramos allí nuestras últimas horas haciendo recados y visitas varias. Comemos con los padres combonianos que nos han acogido muy bien y partimos rumbo a Moyo. Llegamos pronto por la tarde y nos instalamos en nuestras habitaciones, por fin podemos sacar las cosas de las maletas y organizarnos porque estaremos aquí hasta que tengamos que volver a Kampala para coger el avión de regreso a casa.
(Placa conmemorativa en el centro)

En Moyo, Grace construyó con dinero de la parroquia de Burlada y del gobierno de Navarra un centro llamado Multipurpouse, es decir, multiusos o algo similar. Está formado por varios edificios con habitaciones (podríamos decir que es el hotel más lujoso del norte de Uganda), varias salas grandes de reuniones y un pequeño bar. El lema del centro es Creative solidarity, algo así como creatividad solidaria ya que se pretende que la gente se reúna aquí para hacer talleres, charlas, reuniones... Es una forma de que la gente se culturice sobre temas muy diversos (agricultura, salud, economía...) y utilice su tiempo libre de forma sana y enriquecedora.

(Multi-Purpose Training center)

La respuesta en el pueblo es muy buena, mañana de hecho hay un taller de agricultura, aunque una de las actividades que más gente reúne en el centro es la Premier League con cerveza en mano cada sábado por la tarde... Nos entra el sueño temprano, nos pesa el trajín de esta última semana de aquí para allí así que nos vamos muy temprano a dormir.

Alberto e Irene

domingo, 1 de marzo de 2009

Arua miércoles 25 de Febrero

Después de la paliza de los días anteriores Grace nos ha dejado dormir “sin despertador”. Nos levantamos hacia las 9 y después de un buen desayuno nos vamos a visitar un poco la ciudad de Arua.
(atardecer en las calles de Arua)

El primer sitio donde nos dirigimos es la radio Pacis la cual nos sorprende porque tiene unas instalaciones muy nuevas y modernas. Grace nos presenta a mucha gente y nos llevan a visitar la radio. El lugar es muy grande y tiene muchísimas salas, además es curioso como no paran de preguntarnos a ver como son estas cosas en España porque tienen muchas ganas de aprender (Grace les dijo que yo, Alberto, era informático) y modernizar todo. Después de hablar un poco entre las diferencias entre Africa y España intercambiamos nuestros mails para resolver algunos problemas y dudas. La instalación es realmente muy grande y se abastece con varias placas solares. Hay fácil media docena de salas de emisión, otras tantas de edición y un sinfín de despachos. La cosa realmente mueve mucho dinero. Nos preguntamos si no sería más eficiente invertirlo en otras cosas pero pronto comprendemos que es una buena forma de llegar a mucha gente, de difundir noticias y opiniones en un país en el que prácticamente nadie puede permitirse comprar el periódico y mucho menos televisión.

Nuestra próxima parada es un colegio justo en la frontera con el Congo donde “Manos Unidas” tiene un proyecto para construir un edificio. Grace colabora con Manos Unidas y a veces se encarga él mismo de supervisar los proyectos. Al llegar allá vemos que el colegio es solo de chicas, por aquí hay muchos así, aunque por ejemplo en Lira vimos que muchos habían pasado de ser solo masculinos, o solo femeninos a ser mixtos. Preguntamos a Grace acerca de la razón de tener colegios solo de chicas o chicos y el nos cuenta que en Uganda las mujeres generalmente solo se dedican a ser madres y abandonan los estudios, por ello a veces potencian su escolarización creando colegios solo para ellas donde viven y asisten a clase.
Después de comer hicimos recados pendientes que había que resolver antes de partir hacia Moyo. Así acabamos un día más en Uganda.


(proyecto de Manos Unidas)